miércoles, 22 de julio de 2009

The San Blas Band (III) O será Conoces a Yo Black?

Chris llegó puntual a la Iglesia. Se paró en el altar y esperó a la novia como corresponde. Silvio y Flavia llegaron justo. Flavia con el pelo empapado y apurada, porque ese día se habían ido a vivir juntos. Como sucede en las comedias románticas, hay muchas coincidencias entre los amigos. Hasta los días importantes.

A esa altura, toda la platea sabía la historia de los anillos. Y los que no, se enteraron allí mismo mientras esperaban… pero no a la novia, que ya estaba dentro del auto y dando vueltas manzana. El que faltaba era el cura. Hombre al fin, el muchacho que eligió por esposa a la Iglesia en vez de mujeres, igual, no perdía todas las mañas. Había ido a jugar un picadito, el partido estuvo buenísimo y llegó tarde a la ceremonia.

Yo no estuve allí. Aún no los conocía más que por referencias. Flavia me había contado que tenía que ir al casamiento del mejor amigo de Silvio mientras terminábamos de acomodar cajas y cajas en el nuevo hogar. Pero escuché esta historia tantas veces durante estos años que casi puedo imaginar la escena sin temor a equivocarme.

Finalmente, después de mucho nervio, llegó el momento de bendecir los anillos.

Christian miró hacia abajo cuando el cura futbolero levantó la bandejita al cielo y dijo: “Bendice, oh Dios, estos anillos de noble material como símbolo de unión eterna”. No podía contener la risa. La miró a Adriana quien intentaba infructuosamente mantener la compostura. A parientes y amigos les pasaba lo mismo.

Quienes sí estaban eran Natalia y Leo. Nati es la mejor amiga de Adriana desde el primario. Morocha, de pelo lacio grueso, brilloso, pesado y envidiable. Ojos pícaros, nariz pequeña y siempre una sonrisa amplia. Esa noche estaba emocionada y divertida a la vez. Los equívocos de Christian y Adri, eran cosa habitual, pero esta anécdota era increíble. Leo, hombre atento a los detalles, con pelo casi por los hombros, fotógrafo, cineasta y de implacables opiniones, hubiese matado por estar filmando ese momento.

A ellos los conocí no demasiado tiempo después. A Adriana se le ocurrió festejar su cumpleaños número 26 en un salón en Caseros. Imposible pensar en un cumpleaños en su casa con todo el rosario de familia que tiene Christian. A las cuatro de la mañana, sólo quedábamos en la pista Adriana, Nati, Leo, Silvio, Flavia y yo bailando desaforadamente al ritmo de Santana y su tema Smooth. Christian había elegido tomar una siesta en el patio… tendido en el suelo. No sean mal pensados. Solo estaba cansado.

Los eventos de cualquier tipo pasaron a ser lugares de encuentro esperados por todos. Nati y yo buscamos siempre sentarnos juntas. Nos une la misma acidez y nos divierten sobremanera los comentarios de la otra. Las tías de Adriana nos odian por igual desde el día que nos reimos sonoramente durante más de 15 minutos mientras las mirábamos cantar un tango y tironear sin pudor por sostener el micrófono y ganar protagonismo.

Con Leo, nos hermana la intolerancia a la estupidez humana de cualquier tipo. La intolerancia a la estupidez. La intolerancia, bah!... Si, somos intolerantes… y
que??????

Sabiendo esto de él, y su pasión por la perfección, es que lo contraté para que me haga el video y las fotos del cumple de 15 de Julieta, mi hija más chica. No se en que momento se me ocurrió escribir un guión para hacerle un video a Juli y pasarlo el día de la fiesta. Bueno, si lo sé. Fue 15 días antes del evento. Leo quería literalmente asesinarme cuando le pasé 4 hojas de texto para filmar el fin de semana. Sabiendo lo que vendría, me relajé y le dije a mi hija, que ya había estudiado todo el guión de punta a punta: Juli, cuando venga Leo, seguramente hará muchos cambios a la historia, va a cortar escenas, a estar de mal humor, pero quedate tranquila y hacele caso que seguramente quedará perfecto y mucho mejor que el original. Disfrutémoslo. Con el correr de las horas se le va a pasar.

Así fue. Llegó de mal talante, agarró el guión impreso, empezó a tachar párrafos enteros, y me dijo muy seriamente: “ A ver, esto no es un cine. La gente está en otra cosa, es una fiesta. Tiene que haber poco texto y mucha acción. Va a haber mucho ruido de fondo, así que la mayoría tiene que ser acción. Tenemos solo hoy y mañana.” Esto no vá, esto no vá, esto no vá, esto no vá. Dejó el guión como la cabeza de un colimba.

Demás está decir que tenía razón. Y yo también. Julieta y Michelle, mi hija mayor, acataron todas las órdenes sin chistar y Leo empezó a divertirse. Participamos todos… Silvio, Flavia, Chris, Adri, las chicas y yo. Sin dudas, yo fui la peor. Hubo que filmar mis escenas varias veces.

El video quedó increíblemente genial, gracias a Leo y mis amigos. La fiesta, hermosa y divertida. Pero tuve que rogarle un año y medio y finalmente amenazarlo públicamente para que subiera el video a la web y pudiéramos verlo. Su respuesta, no se hizo esperar (transcribo el mail original que Leo me mandó a principios de ESTE año… Juli ya tiene 16)

De: Leo
Enviado el: lunes, 26 de enero de 2009 11:54 a.m.
Para: Sol; Silvio; Natalia; Flavia; Vanina; Adriana; Christian;
Asunto: URGENTE REIVINDICACION!

Como todos sabrán fui víctima de un chantaje la semana pasada.

Han mancillado mi buen nombre y honor poniendo en duda mi capacidad de respuesta ante el pedido de un cliente.

Pero la verdad es que tuve que ceder porque tenía razón…

…es así que redoblé la apuesta y no conforme con “poner-los-videitos-online” lleve todo un paso más allá:

http://videosdejulieta.blogspot.com

Solo espero la reivindicación correspondiente y que la contraparte cumpla con lo suyo.

Ha sido Justicia!!!!

Nina entró en nuestras vidas de la mano de Fito. Y conquistó nuestro corazón un fin de semana en Mar del Plata, con su hermosa panza de cuatro meses. Nina tiene un cuerpo literalmente perfecto. Delgada, castaña, ojos gris verdoso, músculos apenas marcados, siempre bronceada, lindas caderas, escasa cintura y delantera para alquilar balcones. Es dulce, sensible, cariñosa, buena amiga, mejor madre y cocina bien. Tiene paciencia y dedicación para lo que los demás no. Es sana en su dieta y estricta con el gimnasio. Hizo una carrera terciaria cuando ya era madre. Amante de los Beatles, Calamaro, Woody Allen y su hijo Pablito por sobre todo. Por Nina empezamos a reunirnos los jueves con unas mujeres maravillosas: Sandra, Paola, Lorena, Mariela (hermana de Fito) y Leo de quienes hablaré en detalle en otro post.

Ella está siempre dispuesta a dar una mano en lo que haga falta: hacer una torta, organizar una cena, agasajar amigos, dar una inyección, tomar sol en su terraza o cebar unos mates. Su frase es siempre: Dejá Sol, yo lo hago, yo te ayudo, no te preocupes. Nina está siempre ahí. Atenta a las necesidades de otros.

Tengo miles de historias para contar de mis amigos. Noches eternas, risas sonoras, asados, cumpleaños, fines de año, vacaciones, escapadas a la costa, cadenas interminables de mails por un mismo evento que derivan en cualquier cosa, chistes y más risas.

Mañana sábado a la noche vienen todos a casa. Excepto Claudio, que aún le parece muy pronto para continuar nuestra amistad como si nada. La Banda de San Blas, aunque falte alguno, está siempre unida y para siempre. Eso lo sé. Nos une la risa, la tolerancia y el respeto por cada uno. Sabemos que Nati y Leo, de vez en cuando, pegan un faltazo sin decir por qué. Tampoco nadie pregunta, después. Chris y Adri siempre se pelean por algo… pero terminan riéndose y haciéndonos reir a todos. Fito y Nina van y vienen, van y vienen, y van y vienen otra vez con cadencia casi musical. Silvio y Flavia son casi el modelo de todos. Tienen amigos y actividades que requieren de una agenda minuciosa y apretada. Y a Claudio y a mi nos distingue la amistad que se forjó en nuestra adolescencia, y que aún, separación de por medio, hace que nos sigamos queriendo.

Mañana sábado se que la voy a pasar bien. Sé que voy a reirme con ganas. Se que Chris en algún momento golpeará la mesa y dirá “Viva Perón y la put…” y nos hará tentar a todos; que Silvio improvisará un chiste, que Fito será el portavoz de un momento emotivo y gracioso; que Flavia me dará más de un abrazo; que con Nati nos buscaremos la mirada en algún momento para reírnos de lo mismo; que Adri hará un comentario que nadie se espera, que Vani nos va a deleitar a todos con su torta de ricota, que Michelle y Juli comerán en cinco minutos para irse rápido y que Claudio, en algún momento pensará en nosotros y nosotros en él. Se también, que en algún momento, Pablito, Juan Cruz y Pedro van a romper los huevos. Se también, que nos vamos a reir con su imaginación inocente y creativa. Y que Bautista, con cara de yo no fui, hará de las suyas.

Y sé que esas horas, olvidaré todo el resto y me sentiré orgullosa de pertenecer a esta Banda.

Los amo con todo mi corazón, amigos. Feliz día!

FIN

Lector intrigado: Cómo fin!

Sol: Perdón?

Lector intrigado: Y que pasó con los anillos?

Sol: Que anillos?

Lector intrigado: …!!!

Ahhhh si. Los anillos. Me olvidé de presentarles a Black, el perro atorrante y azabache de Chris. Al regresar de su luna de miel, Christian y Adriana fueron a visitar a los hermanos de Chris en Caseros, su ex casa de soltero. Volvieron bronceados, sonrientes y… con anillos de plástico.

Black estaba visiblemente feliz de volver a ver a su dueño. Por un tiempo, pensó que se iba para siempre. Tal vez, por eso hizo lo que hizo. Y ahora se sentía algo culpable. Así que ni bien Christian pasó la puerta y lo saludó calurosamente; pensó un instante, bajó los ojos como su dueño cuando se siente avergonzado, corrió raudo al fondo y volvió con el hocico sucio de barro y una pequeña cajita azul en su boca.

Pequeño homenaje a Black, un perro que sabe pedir perdón. Y a Chris, un dueño que sabe perdonar 

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